El estrés no siempre es malo.

Existe un estrés positivo, que te ayuda a enfocarte, que te ayuda a motivarte y a prepararte; un estrés que se siente como una especie de excitación y que mejora tu desempeño. Como por ejemplo ese cosquilleo que sentimos en la barriga cuando vamos a hablar en público, en una clase o en una conferencia en el trabajo; o esa sensación nerviosa cuando tenemos una entrevista de trabajo, o una cita con alguien que nos gusta. Todo eso es estrés positivo.

Existe también el otro tipo de estrés que ya conocemos bien, el estrés negativo que produce gran ansiedad y preocupación; reduce la calidad de nuestro desempeño y puede provocar enfermedades físicas y mentales.  

Esos dolores de cabeza que quizás estás sufriendo, o esa dificultad para dormir que vives producto de la ansiedad, tristeza o depresión, incluso ese dolor de espalda, eso es todo muy probablemente producto del estrés negativo.

No exagero. Hoy en día muchas de nuestras enfermedades son inducidas por estrés negativo.  Me quedé asombrada leyendo las cifras del estudio realizado por Benson Henry Institute, quienes indican que sólo en Estados Unidos 80 por ciento de las visitas al doctor se deben a enfermedades relacionadas con estrés. La Organización Mundial de la Salud estima, que las compañías invierten cada año unos 300 mil millones de dólares por ausentismo laboral, baja productividad y remplazo constante de empleados.

Aquí en el otro lado del Atlántico las cosas no están mejor. En Europa el estrés, es la segunda causa de enfermedad más reportada en el ámbito laboral. Una encuesta europea conducida por la Agencia para la Seguridad Sanitaria en el Trabajo indica. que el 50 por ciento de los trabajadores consideran que el estrés laboral es común en su oficina.  La causa más común del mismo son las reestructuraciones, la inseguridad laboral, el trabajar largas horas, o exceso de trabajo o acoso en el trabajo. El mismo estudio señala que, cerca de 4 de 10 empleados consideran que el estrés no es manejado de manera correcta en su empresa.

Si te encuentras dentro de esas estadísticas, tranquilo, hay maneras de revertir esa tendencia.

Uno de los métodos más eficientes que he encontrado para transformar el estrés negativo en positivo es la meditación.

En mis 11 años trabajando como periodista la meditación ha sido clave para lograr foco, calma interior, sobre todo en momentos en el que el mundo exterior era un caos total. Como cuando por ejemplo, tenía que reportar desde la Franja de Gaza, o como cuando debía entrevistar y hablar sobre el abuso sexual infantil desde Guatemala.  Situaciones muy estresantes, donde la meditación me ayudó a lograr no sólo calma interior sino una mejor calidad de vida física, mental y emocional.

La meditación me ha dado serenidad. Me ha ayudado a desarrollar la intuición pues me permite escuchar algo más que mi propio dialogo interior.

Además me ha aportado un sentido de conexión con los otros, y ha abierto mi mente a entender que hay fuerzas más grandes que yo, de las cuales soy también parte.

Y no se trata únicamente de mi pequeña experiencia personal…. Más de 1000 estudios científicos realizados por universidades reconocidas han demostrado los beneficios de la meditación. Algunos de los principales beneficios son el ayudar a reducir los efectos de:

  • Enfermedades del corazón
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Asma
  • Alta presión sanguínea
  • Dolor físico
  • Insomnio y otros problemas relacionados con el sueño
  • Y ha sido demostrado que disminuye la velocidad del proceso de envejecimiento.

Los beneficios emocionales de la meditación incluyen:

  • Reduce las emociones negativas
  • Reduce el estrés
  • Incrementa la consciencia sobre ti mismo
  • Incrementa la capacidad de enfocarte en el momento presente

!Seamos prácticos!

 

Sólo hablar de meditación no ayuda. Hay que practicar… sentir su impacto. A veces sin práctica no hay cambio real. Por ello he preparado un corto ejercicio para que comiences a reducir la velocidad de tu respiración. Es una introducción a la meditación que te ayudará a relajarte. Después de practicar este ejercicio sencillo seguirás estando alerta y listo para la acción, pero experimentarás la realidad desde un lugar de calma interior. Es corto, sólo te tomará 5 minutos. Lo puedes practicar las veces que quieras.

Lo fantástico de meditar es que cualquiera puede hacerlo. Es simple, gratuito y no requiere ningún equipo especial.

Aquí va entonces. !Que la disfrutes!

 

Dime cómo te sentiste practicando esta respiración en los comentarios abajo.

Si estás en Berlin, Alemania el Sábado 15 de Noviembre de 5:30pm a 7pm, únete a nosotros en la sesión de respiración: Compartiendo tus talentos con el mundo, en el marco de nuestro ciclo,  Pranayama para Mujeres en Transición. Para inscribirte pulsa aquí.

 

1 Comments

  • febrero 16, 2015 Responder
    Belen

    Necesito una meditación para concentrarme en el estudio. Gracias

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